Colombia va al balotaje entre dos propuestas antagónicas: Petro o Hernández

La elección está prevista para este domingo y enfrenta a candidatos que, por un lado, propone reformas progresistas y, por otro, la remanida fórmula derechista de achicar el Estado.

Colombia celebra este domingo el balotaje presidencial entre dos opciones políticas que expresan propuestas un cambio de signo político en la conducción del país: el Pacto Histórico y la Liga de Gobernantes Anticorrupción.

Gustavo Petro (PH), por un lado, impulsa un programa progresista -aunque esta semana buscó ampliar acuerdos con referentes de centro-, y el millonario Rodolfo Hernández (LGA), por otro, que busca mostrarse como un intransigente derechista que rechaza las alianzas.

Entre las 8 y las 16 (10 y 18 hora de Argentina), poco más de 39 millones de ciudadanos están habilitados para elegir en primera vuelta al sucesor de Iván Duque en 102.152 mesas -en 20 mil de ellas aplicarán tecnología biométrica- ubicadas en 12.513 centros de votación en el país.

La participación en la primera vuelta electoral del pasado 29 de mayo estuvo apenas encima del 54%, es decir, cerca de 21 millones de personas asistieron a las urnas, y para este domingo se prevé que no haya grandes modificaciones.

El candidato que obtenga más votos, asumirá en agosto como Presidente de Colombia para el período 2022-2026.

Propuestas

Si bien la fórmula presidencial del Pacto Histórico, de Gustavo Petro y Francia Márquez, conformó una amplia coalición de izquierda que reúne partidos políticos, sindicatos, colectivos originarios y de defensa de las minorías sexuales, movimientos sociales y organizaciones campesinas, a solo 48 horas de la elección presentó el «Gran Acuerdo Nacional» con el que buscaron ampliar sus alianzas.

Economista de 61 años, exguerrillero del M-19 y exalcalde de Bogotá, dijo ser consciente de que este acuerdo representa «a media Colombia» y que aspira a que a partir del lunes poselectoral pueda convocar a un «acuerdo con toda la nación» que dé impulso a su programa reformista.

La fórmula de Hernández y Marelene Castillo, por su parte, se ubica en la vereda de enfrente en términos ideológicos, aunque también se postulan como «el cambio», e incluso recogen en su programa algunas propuestas de Petro -desde la paridad de mujeres en cargos públicos o el rechazo al fracking- a la vez que pregona que va a «reducir el tamaño del Estado».

El ingeniero civil de 77 años es presentado por la mayoría de los medios de comunicación como un «outsider» a pesar de haber sido alcalde de Bucaramanga, capital del departamento de Santander (norte).

Tras las elecciones generales en las que Petro obtuvo poco más del 40% de los votos y Hernández cerca del 28%, ambos candidatos buscaron el «voto oculto» -en palabras de Hernández-, interpelando a la ciudadanía a través del uso de herramientas digitales y tradicionales.

En ese marco, el ingeniero y empresario declinó debatir con Petro, al igual que en la primera vuelta, para acentuar su perfil de “outsider” -como lo califican los grandes medios que apoyan su candidatura- y las diferencias con «los políticos de siempre» o “la casta”, al estilo Milei.

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